Todo lo que necesitas saber para crear tu espacio de autocuidado en el hogar

Crea tu espacio de autocuidado
Inspiración para que crees tu propio espacio de autocuidado en el hogar. Imagen de Sarah Brown.

En una sociedad orientada a la acción constante donde no tenemos tiempo para parar, el autocuidado se convierte casi en un acto subversivo. Sin embargo el autocuidado no es más que el reconocimiento de que somos merecedoras y generadoras de nuestro propio bienestar, tanto a nivel físico, como emocional o energético.

Por ello es importante que dejemos de lado nuestra propia autoexigencia y tomemos consciencia de lo potente y empoderador que es dedicarnos un tiempo cada día para mimarnos de la manera que más nos apetezca. Y para lograr un compromiso que se mantenga en el tiempo me parece que crear un espacio de autocuidado en el hogar adaptado a ti y al tiempo que te quieres dedicar puede ser fundamental para cumplir ese objetivo.

No te preocupes si no tienes demasiado espacio, se trata simplemente de crear un rincón donde te facilites tener a mano todo lo necesario para tener ese ratito contigo misma, sin que te surja la pereza traicionera. Así que a continuación van unos tips sobre como crearlo.

Elije qué tipo de actividades harás en tu rutina de autocuidado: 

El autocuidado no se reduce a una o dos actividades, realmente podríamos decir que es una forma de vida en la que mimamos todos nuestros aspectos, pasando por como nos nutrimos, como nos ejercitamos o como descansamos. Pero aquí nos vamos a centrar en ese tipo de actividades que sabes que mejoran tu día a día y que ahora mismo por pereza o falta de tiempo no te estás permitiendo hacer. Puede ser desde crearte rutinas de belleza, hasta meditar, hacer yoga, leer o tejer… El caso es que elijas aquellas que te gustaría cultivar de forma recurrente y pienses que tipo de espacio necesitarías dentro de tu hogar para poder llevarlas a cabo de la manera más fácil y cómoda posible.

Libera espacio en tu hogar para vivir mejor:

Con el tipo de vida que llevamos tendemos a acumular más de lo que necesitamos y de lo que podemos guardar. A menos que practiques un estilo de vida minimalista es posible que estes guardando cosas que no necesitas o que ya han cumplido con su ciclo vital dentro de tu hogar. Identificarlas y deshacernos de ellas, para donarlas, regalarlas, venderlas o reciclarlas no solo puede ser liberador, sino que nos ayudará a despejar espacio para el rincón que vamos a crear. 

Espacio de autocuidado
Quemar incienso o palosanto puede convertirse en parte de tu rutina de autocuidado. Imagen de Mathilde Langevin.

Elige un lugar idóneo de tu casa para tu espacio de autocuidado:

Piensa que tipo de necesidades vas a tener ¿necesitarás mucha luz natural o por el contrario te convendrá un ambiente de penumbra? ¿necesitarás estar en interior o en exterior? ¿Usarás el suelo o estarás sentada? Todas estas son las preguntas que te debes hacer para encontrar tu espacio ideal.

Deshazte de todo lo que no sirva en ese espacio y redistribuye los elementos en la medida de lo posible para tener tu rinconcito. Para ello piensa que elementos vas a necesitar tener disponibles, sobretodo si incluirás algún elemento grande o mueble nuevo.

Busca y elige que elementos especiales te acompañaran en tu práctica:

No es lo mismo crear un rincón de lectura que uno de meditación, así que identifica y recolecta todo aquello que vas a necesitar tener a mano.

Una vez hecho esto piensa en objetos o piezas que te ayuden a conectar y a motivarte con ese momento de autocuidado que quieres cultivar… ¿te gustaría escuchar música mientras lo realizas, o por el contrario prefieres encender una vela? ¿quizás te gustaría tener cerca unas gemas que te transmitan sus vibraciones o te inspiraría más una lámina que te conecte con tu interior? 

Deberás decidir y jerarquizar como distribuir estos elementos, puedes hacerlo en un pequeño altar, en una balda o una estantería… serán tu inspiración para la práctica. 

Delimita y crea tu espacio:

Además deberás elegir que colores y texturas será más adecuado favorecer en tu espacio: alfombras, cojines u otros textiles o materiales… Además si el lugar te lo permite y te apetece puedes delimitarlo de algún modo pintando la pared de ese rincón o colocando un papel pintado. Sino también puedes disponer algún tipo de elemento separador móvil o no: un pequeño biombo o una cortina por ejemplo.

Como ves crear un espacio de autocuidado en el hogar no es tan difícil como pudiera parecer inicialmente. Ahora ya sólo queda que lo lleves a la práctica y te comprometas contigo misma en regalarte ese momento diario que tanto anhelas. Por eso he creado para ti un descargable de un mantra ilustrado que puedes imprimir. Para que te recuerde que eres merecedora y fuente de tu propio bienestar. Espero que esto te anime a crear tu espacio de autocuidado y bienestar. Cuando lo hagas estaré encantada de escuchar tu experiencia.

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